Lanzamiento: Club El Economista

Portada club El Economista

Si lanzar un producto se parece  a dar a luz, es  caso este podríamos decir que los trabajos de parto fueron intensos pero el bebé salió rápido. Desde hace unas horas está online  club.eleconomista.es, la comunidad de usuarios que hemos montado junto con la gente de Eleconomista.

Gracias a Manuel y a todo su equipo por el trabajo y la compañía (se quedaron hasta las dos de la mañana trabajando con nosotros).

Un bounce rate “razonable”

…because something is happening here
but you don’t know what it is
do you, Mr. Jones?

Bob Dylan en  Ballad of a Thin Man

Va un addagio 2.0: peor que no tener estadísticas de tu site es tener Google Analytics con esteroides.

Según el hombre del video, si tuviera que elegir una única variable de medición entre todas las existentes se quedaría con el Bounce Rate o Tasa de rebote, a la que con algo de exageración llama “the sexiest metric ever”.

Guarda cierta lógica: ya sea por SEO, SEM u otros métodos, conseguir una visita implica necesariamente  un “costo” para la web, traducible en tiempo y por lo tanto en dinero. La “tasa de rebote” mide de la cantidad de visitas que, tras llegar a una página,  da media vuelta y se va sin hacer nada. Algo así como: “vine, vi y me fui”. Y trabajar para que alguien pase sólo unos segundos por nuestra página debería ser algo frustrante, además de improductivo.

Hasta ahora no había escuchado a nadie de Google decir de forma oficial qué ratio de bounce rate  estaría, por decirlo de algún modo, dentro de lo normal. Según el hombre del vídeo, una tasa de rebote razonable estaría entre un 40 y un 60 por ciento, mientras que arriba del 61 sería un mal dato; y abajo de 40, uno muy bueno.

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Nota en la revista Apertura

Nota gente para tener en cuenta de la revista Apertura abril 2010

La gente de Apertura me hizo un lugar en el número de abril en la sección “Gente para tener en cuenta”, sección que yo leía con frecuencia en esa revista. Además me trajo buenos recuerdos ver en el staff a algún que otro compañero mío de Information Technology.

Muchas gracias a Clara Gómez Carrillo por la nota y la paciencia.

La parte de adelante

If these flash forwards really are a window into the future,
we’ve gotta do everything we can to use them to our advantage.

Mark en FlashFoward


Al pensar en la estructura de un sitio, siempre se debe empezar por el elemento vital.  Contra lo que se puede creer de buenas a primeras, no es ni el logo, ni la cabecera, ni el registro. Estas son partes importantes, sin duda, pero no “lo más importante”.

El párrafo de arriba es tan pero tan obvio, que interiorizarlo cuesta mucho más de lo que parece.

Muchas veces se concibe el producto mediante el proceso inverso: un buen logo, una buena cabecera , una buena barra de navegación y luego se “tira” abajo lo más importante del sitio.

En el caso de Kedin.es, nuestra guía de eventos, lo más importante es la ficha del evento, todo lo demás tiene relevancia, pero no es de vida o muerte. El producto puede funcionar sin muchas otras cosas, incluso hasta sin usuarios registrados, pero pierde todo si al llegar a evento el usuario no consigue lo que quiere.

Este ejercicio permite, entre otras cosas,  saber bien a qué ponerle foco el día 1 de trabajo, justo cuándo más se necesita y más energía se tiene.

Además y como me comentaba una vez @xymbol, casi tan importante como saber qué es tu sitio u aplicación web es saber que cosa NO ES.

Algunos apuntes sobre la crisis griega y sus recetas

Max: Chief, we must use the Cone of Silence if we are to continue this conversation.
Chief: Max, the Cone of Silence never works.
Max: Still we must use it.
[The Cone of Silence lowers over them.]
Chief: Can you hear me?
Max: What?
Maxwell Smart y El Jefe en Get Smart

Es la tercera vez en pocos días que leo un artículo titulado “Grecia se preocupa por no ser argentina”. Al principio pensé que se trataba de traducciones malintencionadas, pero rastreo el original y veo que es idéntico.

Ya sabía que la crisis del 2001 se  había transformad en una triste celebridad entre economistas ávidos de meter miedo y periodistas adictos a las metáforas fáciles  y los lugares comunes.  Pero, ¿Qué tiene Grecia de similar a la Argentina?

El diagnóstico

Al igual que Argentina en el 2001 Grecia tiene un tipo de cambio fijo, una paz social inestable -hay manifestaciones en Atenas cada dos días-  y una larga historia de déficit fiscal e incumplimientos en el pago de la deuda.

Dicen los economistas que a alguno le tenía que tocar y que es normal:  después de la crisis bancaria  viene una ola de incumplimientos de pagos de la deuda pública y  de reestructuraciones. Esta vez los alumnos díscolos  son Grecia, Portugal  y España. Cada país debe elegir cómo salir del estancamiento y la mala noticia es que el gobierno griego ya ha optado por el recorte.

La receta

Los últimos anuncios oficiales apuntan a reducir el déficit fiscal, que debería pasar de casi el 13% del PBI a menos del tres. En la vida real esto significa que los salarios sufrirán un tremendo recorte (calculado en un 30%) en un contexto de altísima desocupación. Para colmo Grecia tiene cedido el control de la estrategia monetaria a la Unión Europea,

La prensa local -o lo que nos llega de ella- sugiere que la mayoría de los griegos están haciendo todo lo que pueden para escapar del aumento de la voracidad recaudatoria del fisco dando inicio a otro ciclo bastante conocido por estas tierras:   los griegos acaudalados se están llevando su dinero al extranjero y la gente de a pie se ve empujada a participar cada vez más de la economía informal.

Los resultados

Para algunos economistas, el recorte es la única salida. Según ellos, Grecia y su población tienen que aguantar. Para otros,  un plan de ajuste como el que empieza Grecia en este contexto probablemente la conduzca a un drástico proceso de deflación a corto que podría desembocar en depresión a largo plazo teniendo en cuenta que el margen de maniobra en política monetaria es casi nulo y que  no pueden aumentar sus exportaciones por su pérdida de  competitividad acumulada durante estos años.

A mi los pedidos de ajuste brutales me recuerdan a la escena de El Súper agente 86 con el “cono del silencio”.  Como muchos economistas, Max  sabe que lo que propone no funcionará pero insiste, aunque eso sólo empeore las cosas.

Terremoto en Haití: Send the marines!

“Wake up Trombley. You’re missing the invasion.”
El Sargento ‘Iceman’ Colbert en Generation Kill (enorme miniserie bélica)

Llueven las críticas al flamante Nóbel de la Paz por su decisión mandar el ejército americano rumbo a Haití. Desde aquí lanzamos un modesto homenaje  al pueblo que acaba de sufrir el terremoto con la canción  de Tom Lehrer, cuya vida no entiendo cómo todavía no fue llevada al cine.

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When someone makes a move
Of which we don’t approve,
Who is it that always intervenes?
U.N. and O.A.S.,
They have their place, I guess,
But first send the Marines!

We’ll send them all we’ve got,
John Wayne and Randolph Scott,
Remember those exciting fighting scenes?
To the shores of Tripoli,
But not to Mississippoli,

What do we do? We send the Marines!
For might makes right,
And till they’ve seen the light,
They’ve got to be protected,
All their rights respected,
‘Till somebody we like can be elected.

Members of the corps
All hate the thought of war,
They’d rather kill them off by peaceful means.
Stop calling it aggression,
O we hate that expression.
We only want the world to know
That we support the status quo.
They love us everywhere we go,
So when in doubt,
Send the Marines!

El voto y la distancia

You alright btotha!?
Desmond Hume en Lost

Estaba tomando algo con un amigo que vino de visita. Yo ya había vuelto a vivir en Buenos Aires y él, argentino, estaba viviendo en Madrid.

Él: ¿Sabés qué? Creo que en las próximas elecciones voy a votar a Los K.
Yo: Mirá vos…. Yo probablemente al PSOE.

(silencio)

Él: Y sí… Cuando estás afuera medio que te chupa todo un huevo.